16 Trucos psicológicos para jugar contigo mismo que te ayudarán a ahorrar más dinero

16 Trucos psicológicos para jugar contigo mismo que te ayudarán a ahorrar más dinero

Cuando se trata de la gestión de las finanzas personales, tu cerebro es un arma de doble filo. Si está bien entrenado, puede ser una máquina fría y calculadora capaz de realizar increíbles hazañas de autocontrol y frugalidad. Si no se mantiene bajo control, tu cerebro puede convertirse en masilla en manos de los vendedores, y estar listo para ser manoseado por minoristas y prestamistas.

Artículo relacionado: las 13 cosas más estúpidas que la gente sigue comprando

Los minoristas y los prestamistas utilizan armas psicológicas cada vez más sofisticadas para influir en tu comportamiento y conseguir que compres sus productos y servicios. La única forma de tener una oportunidad es contraatacar con tu propio arsenal mental. Aquí tienes 16 trucos que puedes aplicar a ti mismo y que realmente te ahorrarán dinero y te permitirán conocer lo que hace que tu inconsciente financiero funcione.

Índice de contenidos
  1. 1. Convierte el coste de las compras en tiempo
  2. 2. Aguanta el pis
  3. 3. Elige siempre la opción "pequeña"
  4. 4. Regala tu dinero
  5. 5. Mantén un recordatorio visual de tus objetivos financieros
  6. 6. Haz nuevos amigos
  7. 7. Deja a tus amigos en casa
  8. 8. Pide nuevas facturas cuando te devuelvan el dinero
  9. 9. Encuentra tu número de supervivencia
  10. 10. Deja la tarjeta de crédito en casa
  11. 11. Calcula el coste de oportunidad de cada compra
  12. 12. Fusiona tus cuentas
  13. 13. Estresarse un poco
  14. 14. Duplica el coste de todo
  15. 15. Da las gracias
  16. 16. Compra en momentos de gran afluencia

1. Convierte el coste de las compras en tiempo

Antes de comprar algo que no necesitas absolutamente, considera cuánto tiempo tienes que trabajar para ganar el dinero necesario para pagarlo. Este truco funciona especialmente bien cuando tienes el salario mínimo.

Un televisor de pantalla plana de 1.000 dólares equivale a 100 horas o medio mes en un trabajo a tiempo completo con una tarifa de 10 dólares por hora. Yo me hacía este truco cuando estaba en la universidad, limpiando baños. ¿Merece la pena un derroche por las horas que se necesitan para ganarlo?

Este truco es eficaz, pero utiliza este método con moderación. Puede hacer que pierdas las ganas de vivir cuando calcules cuánto tiempo tienes que trabajar para cortarte el pelo, comprar una ronda de bebidas para tus amigos o ir al dentista a por un empaste.

2. Aguanta el pis

¿Te preocupa gastar demasiado cuando vas al centro comercial? Bebe de cinco a seis vasos de agua, espera 30 minutos y vete. He aquí un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Twente, en los Países Bajos, y éste es el título de su artículo: "El aumento de la urgencia miccional facilita el control de los impulsos en ámbitos no relacionados" (Ciencia psicológica)

Al parecer, el esfuerzo de aguantar el pis tiene un "efecto indirecto inhibidor" que te hace ser más analítico con el gasto y aumenta tu autocontrol.

3. Elige siempre la opción "pequeña"

Esto es más bien un truco psicológico para contrarrestarlo, porque las cafeterías y las cadenas de restaurantes son las que intentan engañarnos.

Antiguamente, tenías el tamaño normal y el grande, pero McDonalds y Starbucks empezaron a emplear a psicólogos y apareció una tercera opción más grande. Ahora el normal es pequeño, el grande es mediano y el nuevo tamaño, aún más grande, es el nuevo "grande" de la manzana.

Lee:  ¿Qué puntaje de crédito se requiere para una tarjeta de crédito de Key Bank?

Esto hace que, al instante, el tamaño que antes era grande parezca razonable y equilibrado, en absoluto extravagante o decadente. Antes de que te des cuenta, habrás gastado entre uno y cinco dólares en comida o bebida extra que realmente no querías.

A veces el truco se lleva a cabo varias veces. El tamaño original de la bebida de la fuente de McDonald's en 1955 era de 7 onzas, lo que parece ridículamente pequeño si se compara con el Supersize de McDonalds (42 onzas) o el Gulp de 7-Eleven de 41 onzas.

4. Regala tu dinero

Esto puede sonar un poco contraintuitivo, pero escúchame. Una vez que hemos satisfecho nuestras necesidades básicas, la principal razón por la que gastamos dinero es para hacer cosas que nos entretengan o nos hagan más felices.

Según un estudio publicado en la revista Science gastar dinero en otros nos hace más felices que gastarlo en nosotros mismos. Ayuda a otra persona a pagar su comida y podrás obtener el mismo placer por menos dinero.

5. Mantén un recordatorio visual de tus objetivos financieros

Sea cual sea tu objetivo a largo plazo, guarda una foto de él en tu cartera. Si sueñas con un viaje de buceo a Belice -¿y quién no? - guarda una foto del Agujero Azul.

Artículo relacionado: La guía completa para establecer objetivos financieros y cómo alcanzarlos

Si quieres una cocina nueva, guarda un recorte de la revista que te dio la idea. Si quieres pagar los gastos universitarios de tus hijos, lleva una foto de ellos con un traje de toga y birrete de gran tamaño. Esto te recordará tus objetivos "generales" cada vez que tengas la tentación de derrochar en una compra frívola.

6. Haz nuevos amigos

Los humanos tenemos una necesidad profundamente arraigada de conexión social. Si nos sentimos socialmente excluidos (es decir, no tenemos muchos amigos) no tenemos ningún reparo en comprar nuestro camino hacia la conexión social. Esa fue la conclusión de un estudio de Nicole Mead y Roy Baumeister en el que se señalaba que la gente haría prácticamente cualquier cosa para sentirse incluida y aceptada.

Los sofisticados experimentos utilizados en el estudio hicieron que la gente gastara más, gastara menos o incluso tuviera un comportamiento arriesgado (consumir drogas ilícitas) simplemente para sentirse conectada y popular. Por supuesto, tienes que elegir bien a tus amigos. Cualquier beneficio económico que recibas quedará anulado si pasas tu tiempo rodeado de adictos al juego y adictos a las compras.

7. Deja a tus amigos en casa

Aunque tener amigos puede ayudarte a gastar menos, también ocurre lo contrario si cometes el error de llevarlos de compras contigo. La presión de los amigos suele ser la razón por la que los compradores compran cosas que no necesitan.

Conclusión: a menos que tu objetivo sea estar sin blanca, ir de compras no es un deporte de equipo.

8. Pide nuevas facturas cuando te devuelvan el dinero

Los humanos somos los únicos que juzgamos por su aspecto físico, incluso juzgamos el valor del dinero por su aspecto. Cuanto más sucio y viejo es el billete, más rápido queremos gastarlo. Sé que parece una locura, pero es cierto.

Un estudio publicado en el Revista de Investigación del Consumidor demostró que la gente es más rápida a la hora de gastar los billetes viejos y sucios que los nuevos y nítidos.

Lee:  Inicio de sesión de la tarjeta de crédito de Boot Barn, pago, servicio al cliente

Por lo visto, nos sentimos orgullosos de tener billetes nuevos y limpios, pero nos da vergüenza llevar los ejemplares más sucios, que estamos encantados de gastar en cuanto podemos. La solución rápida es aceptar sólo billetes nuevos cuando pidas el reembolso. Puede que el cajero te mire raro, pero ¿a quién le importa?

9. Encuentra tu número de supervivencia

Escribe una lista de todo lo que necesitas para sobrevivir cada mes. Sé inclusivo, pero intenta limitarte a lo estrictamente necesario, como el alquiler/hipoteca, la comida, los servicios públicos y el transporte. Divide la cantidad total entre 30. Esta es tu cifra de supervivencia diaria. Para mí, es algo así como 35 dólares.

Ahora ten en cuenta esa cifra siempre que planees comprar algo. De repente, las compras insignificantes, como un capricho de 5$ o un viaje en taxi de 15$, se vuelven mucho más caras cuando las comparas con tu cifra de supervivencia diaria.

10. Deja la tarjeta de crédito en casa

Comprar cosas con dinero en efectivo en lugar de con tarjetas de crédito es una forma probada de reducir la cantidad de dinero que gastas. ¿Por qué funciona? Los consumidores tienden a centrarse en los beneficios de una compra cuando pagan con crédito, pero piensan más en el coste cuando pagan en efectivo. (Revista de Investigación del Consumidor)

11. Calcula el coste de oportunidad de cada compra

Trata tus compras como lo haría un director financiero. Es decir, considera el coste real de cada compra innecesaria.

Cuando un director financiero decide si invertir o no en una nueva maquinaria o servicio, no sólo se asegura de que el aumento de los beneficios pagará la inversión. También se asegura de que el rendimiento de la inversión será superior al de poner el dinero en una inversión alternativa, como un fondo de inversión de riesgo bajo o medio.

Hagamos algunos números para ilustrarlo. Imagina que te planteas matricular a tu hijo de tres años en un centro de educación infantil privado que cuesta 3.000 dólares al año. Sopesa los beneficios que obtendrá frente a la inversión de los 3.000$ en el fondo universitario de tu hijo. Suponiendo un rendimiento del 7%, tu hijo tendrá 8.277 dólares para invertir en los gastos de la matrícula universitaria cuando cumpla los 18 años, aunque nunca añadas otro céntimo a su fondo universitario. Imagínate que además de los 3.000 $ iniciales contribuyes con 100 $ al mes, comprando en tiendas de segunda mano y comiendo menos en restaurantes.

Cuando tenga 18 años, tendrá 38.431 dólares. Eso podría ser suficiente para pagar los costes de la matrícula de una carrera de cuatro años si va a un colegio comunitario los dos primeros años y luego elige una universidad estatal.

12. Fusiona tus cuentas

Si eres como la mayoría de la gente, tienes tu dinero repartido en varias cuentas, como una cuenta de ahorros, una cuenta corriente, una cuenta de PayPal y tres o cuatro tarjetas de crédito. Esto puede dificultar que tengas una idea clara de cuánto dinero tienes o debes.

El Journal of Organizational Behavior and Human Decision Processes publicó un estudio que indica que la gente ahorra más y gasta menos, un 10 por ciento menos para ser exactos, cuando tiene una sola cuenta frente a varias cuentas líquidas.

Lee:  ¿Qué puntaje de crédito se requiere para una tarjeta Discover?

Una solución rápida y sencilla es utilizar una aplicación financiera como Mint o Personal Capital, que te permite ver toda tu información financiera en un solo lugar.

13. Estresarse un poco

El estrés puede ser mortal, pero estar demasiado relajado, especialmente cuando se trata de asuntos financieros, también es peligroso. Un estudio publicado en el Journal of Marketing Researchrevela que las personas que van de compras cuando están completamente relajadas sobrestiman el valor real de las cosas y subestiman el riesgo financiero de comprarlas.

La buena noticia es que no hace falta mucho para superar esta tendencia. Basta con escribir una lista de la compra o ir a comprar inmediatamente después del trabajo para reequilibrar nuestra percepción del valor.

14. Duplica el coste de todo

¿Parece que comes mejor, trabajas menos y te diviertes más que otras personas con tus mismos ingresos? Probablemente sea porque eres una persona frugal, ¿verdad? O al menos quieres serlo. ¿Quién más consigue engañar a 14 en un artículo como éste?

En ese caso, el dinero en tus manos vale más que en las manos de la gente "media". Es hora de que empieces a verlo así antes de gastarlo. Si una camisa vale 39,95$, dite a ti mismo que en realidad son 80$ para alguien como tú. Este truco psicológico requiere práctica para dominarlo, pero es extremadamente poderoso. Si sigues queriendo comprarla al doble de precio, entonces es una gran oferta o algo que es lo suficientemente importante para ti como para que merezca la pena comprarlo.

15. Da las gracias

Escribe una lista de todas las cosas por las que deberías estar agradecido. Mostrar una actitud agradecida no sólo te hará más feliz y más contento, sino que también te ayudará a gastar menos y a tomar decisiones financieras más inteligentes. En un estudio publicado en Psychological Science, los investigadores indujeron en los participantes sentimientos de felicidad, neutralidad y gratitud y luego les ofrecieron la opción de recibir 80$ en un mes o 54$ inmediatamente.

Los participantes a los que se les indujo la felicidad o la neutralidad prefirieron recibir el dinero inmediatamente, que es la respuesta habitual en este tipo de experimentos. Sin embargo, los que fueron inducidos a ser agradecidos prefirieron retrasar la gratificación inmediata y esperar a recibir la suma mayor, que es claramente la opción más inteligente desde el punto de vista financiero.

16. Compra en momentos de gran afluencia

Por término medio, las personas gastan menos cuando compran en tiendas abarrotadas y ruidosas. Planifica tus compras en función de las horas en las que sabes que las tiendas estarán ocupadas. Seguro que no es una forma divertida de hacer la compra, pero si comprar es lo que haces para divertirte, tal vez deberías buscarte un nuevo pasatiempo. Añadir un poco de estrés y la motivación de llegar a la caja registradora lo antes posible te ayudará a mantenerte dentro del presupuesto.

Elige un puñado de estos trucos psicológicos y comprométete a utilizarlos durante los próximos 21 días. No, esto no garantiza que se conviertan en un hábito. Lamentablemente, el truco de la formación de hábitos en 21 días es un mito.

Sin embargo, tres semanas te darán la oportunidad de ver los beneficios financieros de entrenar tu cerebro y te empujarán a mejorar aún más tus habilidades de ninja de las finanzas personales.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a 16 Trucos psicológicos para jugar contigo mismo que te ayudarán a ahorrar más dinero puedes visitar la categoría Créditos.

►TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR◄

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Subir

Utilizo cookies propias, de análisis y de terceros para mejorar la experiencia de navegación por mi web. Y en algunos artículos, para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias según el análisis de tu navegación. Pero solo es para seguir ofreciéndote contenido de calidad en el blog de manera totalmente gratuita. Puedes informarte más profundamente sobre qué cookies estoy utilizando y desactivarlas si quieres (algo que agradecería que no hicieras) Más Información